Creativo y autodidacta, Antonio un chef de recursos, se puede afirmar. La clientela de Ascot es adicta a este restaurante que a bien seguro se le trata del estrella de Alfaz del Pi. Los negocios y tertulias se ciernen en compañía de manteles, platos y cubiertos. Julio un somelier que atiende con criterio y es un anfitrión atento y apreciado.
La cocina convence esas notas que convierte lo casero en propio y nos llevan a un terreno que ofrece confianza, eso es Taberna Ascot buena comida en casa.
Arroces según mercado, productos del día y la carta propone la media docena y aunque de un día a otro no se encuentren con los mismos no defraudan. De comienzo tapas. |